Martes, 6 de Enero de 2009

300 vizcaínos presentan la Declaración de la Renta de forma confidencial

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Miércoles, 8 de Octubre de 2008 MeneamesFresquiTechnoratiYahooWikio
Etiquetas: Declaraciones confidenciales, empresarios de alto nivel adquisitivo

Cada primavera, los vizcaínos tienen una cita con el fisco. Hasta el pasado 30 de junio, 572.000 personas pasaron por las dependencias de Hacienda del territorio histórico para cumplimentar su declaración del Im­pues­to sobre la Renta de las Per­so­nas Físicas (IRPF). Pero no todos los contribuyentes eligieron la misma fórmula para presentar sus cuentas ante la Diputación. Y es que la institución foral brinda varias alternativas: servirse de la declaración confeccionada por la propia Administración, realizarla a través de entidades financieras, contratar los servicios de una asesoría, entregarla en las instalaciones de Hacienda... Desde hace varios años, además, también es posible cumplimentar los documentos a través de internet.    

Pero ahí no terminan todas las posibilidades. Hay más opciones. Al menos 300 personas, según las previsiones de la Diputación -los datos definitivos se conocerán este mes- optaron por realizar su Declaración de la Renta por una fórmula desconocida para el gran público: de manera confidencial. Es decir, sin mostrar su identidad. Se trata de un proceso singular que no siempre es utilizado por el mismo número de personas. "La cifra suele cambiar cada año porque los ciudadanos que eligen esta alternativa no son siempre los mismos", señalaron fuentes de la institución foral. Si bien es cierto, recalcaron, "sí hay gente que lleva haciéndolo desde hace muchos años".  Tampoco hay que olvidar que este número podría ser mayor, tal y como reconocen diversas asesorías especializadas: "Son muchos los clientes, sobre todo los nuevos empresarios, que ‘esconden' su historial empresarial en una sociedad mercantil y no presentan las cuentas anuales de esa sociedad ante el Registro Mercantil, como es obligación, a cambio de una sanción económica". 


Sea como fuere, los motivos que llevan a estas personas, generalmente empresarios de alto nivel, a decantarse por este procedimiento son, fundamentalmente: seguridad, anonimato y confidencialidad. Tres garantías que no siempre se cumplían en los años 80, cuando comenzó a extenderse esta fórmula en el País Vasco. "Hasta hace dos décadas las declaraciones enviadas estaban dando vueltas por diferentes departamentos sin ningún control. Por eso surgió esta posibilidad, más privada, para acotar el circuito y restringir la información a unos pocos", explica una fuente conocedora de este proceso.   

Esta fórmula, de hecho, condiciona el acceso de los funcionarios a la declaración en cuestión y se le garantiza al contribuyente que su nombre sólo lo conocería, en caso de que sus cuentas revistieran algún problema y tuvieran que ser revisadas, un único técnico. El resto no tendría posibilidad de saber su identidad. "En este tipo de casos importa mucho más el contenido que el resultado de la propia declaración. De ahí que gran parte de los amenazados por el llamado ‘impuesto revolucionario' necesitan preservar lo máximo posible su nivel de ingresos, su patrimonio...", coinciden varios asesores. 

En cualquier caso, este proceso no le confiere al contribuyente "ningún trato privilegiado ni diferenciado" con respecto al resto de los vizcaínos, según subrayan desde Hacienda. Estas declaraciones, por lo tanto, deben superar el "mismo control ordinario" que el resto de los pliegos que llegan hasta las oficinas de la institución foral. "La gestión y la revisión de los documentos es exactamente igual, lo único que las diferencia con el resto de declaraciones es la protección de los datos", insistieron fuentes de la Diputación, desde donde también se recuerda que "todas las declaraciones -no sólo las confidenciales- reciben un tratamiento de máxima delicadeza".   

Esta noticia y otras muchas, en el número 6 de DATO BIZKAIA. Puedes suscribirte a través de esta página web.

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